Tradicionalmente, la habitabilidad se ha vinculado a la presencia estable de agua líquida, lo que ha llevado a considerar que la superficie actual de Marte es demasiado seca para albergar vida activa. Sin embargo, un reciente estudio internacional en el que participa el Centro de Astrobiología demuestra que los microorganismos que habitan rocas en desiertos terrestres, como el desierto de Mojave, pueden reproducirse incluso en ausencia de agua líquida, con valores de actividad del agua de hasta 0,34 —muy por debajo de los límites de crecimiento previamente conocidos.
Al comparar estos resultados con las mediciones ambientales de la superficie marciana realizadas por las estaciones meteorológicas del Centro de Astrobiología, REMS y MEDA, el estudio sugiere que el regolito marciano podría captar vapor de agua de la atmósfera, generando microambientes capaces de sostener la replicación de microorganismos.