Quiénes somos​

Historia
DEl CAB

El origen del Centro de Astrobiología (CAB) se remonta a la propuesta presentada a la NASA por un grupo de científicos españoles y norteamericanos liderados por Juan Pérez-Mercader para unirse al entonces (1998) recién creado NASA Astrobiology Institute (NAI).

Después de un minucioso análisis y evaluación de la propuesta y tras un intercambio de cartas a nivel de Gobierno, el CAB fue integrado en el NAI en abril de 2000, convirtiéndose, de esta manera, en el primer Miembro Asociado al NAI fuera de los Estados Unidos.

El CAB fue creado como centro mixto entre el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA), y con el apoyo de la Comunidad Autónoma de Madrid (CAM). El entonces presidente del INTA y secretario de Estado de Defensa, Pedro Morenés y el presidente del CSIC, César Nombela, firmaron el 19 de noviembre de 1999 el acuerdo de constitución sobre la base del acuerdo de cooperación entre ambas instituciones de 1991, siendo director general del INTA el profesor Emilio Varela. Su objetivo inicial fue establecer un entorno investigador verdaderamente transdisciplinar para el desarrollo de la nueva ciencia de la Astrobiología, con nueva y específica contribución de una metodología común basada en las teorías de complejidad y en la aplicación del método científico a la Vida.

Las actividades científicas del CAB arrancaron a finales de 1999, en un emplazamiento temporal proporcionado por el INTA. Un edificio nuevo diseñado, construido y equipado al efecto, que fue inaugurado en enero de 2003, y una ampliación del 20 por ciento de la superficie se añadió en diciembre de 2007.

EL CAB Torrejón panorámica

Visión y
misión

La astrobiología reta a la ciencia y a la comunidad científica a desarrollar y aplicar nuevos métodos y enfoques. Las investigaciones del CAB se centran en cuestiones específicas relacionadas con la sistematización de la cadena de acontecimientos que tuvo lugar entre el Big Bang y el origen, la evolución y la distribución de la vida, incluida la autoorganización del gas interestelar en moléculas complejas.  Nos interesa comprender los fenómenos clave que podrían afectar al origen y la evolución de la vida desde los entornos galácticos, la formación y evolución de las estrellas y los planetas, la complejidad de la química en el espacio interestelar y la química prebiótica avanzada en los entornos planetarios. Entre las líneas de investigación más relevantes del CAB se encuentran: estudio de los escenarios planetarios que pueden crear y evolucionar la vida tal y como la conocemos; la versatilidad y plasticidad de bioquímicas y metabolismos hipotéticos en diferentes entornos planetarios; y el núcleo de la astrobiología a través de la investigación de la posibilidad de vida en otros mundos. El desafío más importante para el CAB radica en cómo aplicar los principios científicos fundamentales para responder a las preguntas de la astrobiología. El singular entorno transdisciplinar del CAB crea el ambiente adecuado para que los ingenieros interactúen con científicos experimentales, teóricos y observacionales de diversos campos: astronomía y astrofísica, geología, biogeoquímica, microbiología, genética, teledetección, ecología microbiana, informática, física, robótica e ingeniería de las comunicaciones.
CAB Villafranca

ORGANIZACIÓN

Para abordar estas cuestiones fundamentales, la investigación en el CAB se centra en las siguientes áreas:

Formación y evolución de galaxias, el medio interestelar, estrellas y planetas: Astrofísica extragaláctica y estelar, planetología comparativa y astrofísica molecular.

Evolución y adaptación molecular: Química prebiótica; adaptación molecular de sistemas replicativos; adaptación molecular metabólica y dependiente del medio ambiente; biomarcadores moleculares.

Evolución y caracterización de los posibles entornos habitables en el Sistema Solar: Geomicrobiología de los ambientes extremos, geología y atmósferas planetarias, y firmas ambientales y biológicas.

Desarrollo de instrumentación avanzada: Instrumentación astronómica e instrumentación para la exploración planetaria in situ; cámaras de simulación terrestre.

El edificio e instalaciones principales del CAB están situados en el campus del INTA en Torrejón de Ardoz, y una segunda sede en el Centro Europeo de Astronomía Espacial (ESAC) de la ESA, ambos cerca de Madrid. El INTA, la institución española de referencia en tecnología aeroespacial, con sus casi 80 años de existencia, ofrece al CAB un entorno único en el que las sinergias surgen fácilmente. Asimismo, el estrecho contacto con el Centro de Astronomía de la ESA hace que la participación de nuestros investigadores en las misiones de la ESA sea un proceso natural y fluido.

Actualmente, el CAB cuenta con más de 150 trabajadores que incluyen 55 funcionarios, 75 empleados contratados y 25 estudiantes de doctorado. Estamos organizados funcionalmente en cuatro departamentos: Astrofísica, Evolución Molecular, Planetología y Habitabilidad, e Instrumentación Avanzada. Varios laboratorios están equipados con instalaciones e instrumentación para múltiples técnicas, tales como: bioquímica, ecología molecular, secuenciación de ADN, microbiología, geología, geomineralogía, geoquímica, química orgánica, análisis de isótopos estables, capacidades de nano dispensación y microarrays, instalaciones para la simulación de impactos de meteoritos, cámaras de simulación de alto vacío, cámaras de alta presión, una cámara medioambiental y un simulador de viento marciano, y un criostato para el desarrollo de detectores IR para aplicaciones astronómicas. El equipo altamente multidisciplinar (astrofísicos, planetólogos, geólogos, geoquímicos, químicos, geomicrobiólogos, microbiólogos moleculares, ingenieros e ingenieros de sistemas), junto con la diversidad de las instalaciones y técnicas disponibles, hacen del CAB un centro de investigación único donde la multidisciplinariedad se convierte en una verdadera transdisciplinariedad para abordar las cuestiones astrobiológicas

El
futuro

El arduo trabajo y la magnitud de los exitosos proyectos de los últimos 20 años en el CAB han hecho posible que participemos activamente en los principales proyectos y misiones espaciales internacionales. El alcance y la diversidad de logros del CAB ha sido reconocida por el Ministerio de Ciencia de España a través del premio de Excelencia Científica «María de Maeztu» que financia el proyecto «Evaluando la emergencia de vida como un fenómeno universal mediante la exploración planetaria». Este proyecto nos permite reforzar y fortalecer las interacciones entre las actuales líneas de investigación en el CAB y, al mismo tiempo, promover el crecimiento de nuevas áreas de investigación que se convertirán en nuevos proyectos transdisciplinares y de impacto.

El próximo decenio presenta nuevos desafíos y oportunidades para el Centro de Astrobiología. Los científicos del CAB tendrán una oportunidad sin precedentes de estudiar la atmósfera de Marte simultáneamente desde tres estaciones ambientales independientes que fueron construidas y están/estarán funcionando bajo su liderazgo (REMS, TWINS y MEDA). Los científicos e ingenieros del CAB también contribuirán a la ciencia y operación de RLS (Raman Laser Spectrometer) que volará en la misión ExoMars de la ESA a bordo del rover Rosalind Franklin a Marte después de su lanzamiento en 2022.

El advenimiento de instrumentación espacial nueva y más sofisticada, ya sea en los telescopios espaciales o en los terrestres, abrirá nuevas vías para la investigación espacial que los científicos del CAB están llevando a cabo. Particularmente relevante será la misión PLATO (ESA), que buscará y caracterizará planetas similares a la Tierra y sus atmósferas.

Comprender los entornos potencialmente habitables de los miles de planetas por descubrir, junto con la identificación a distancia de potenciales biomarcadores, requiere más investigación en ambientes y procesos análogos aquí en la Tierra para mejorar nuestra comprensión de cómo la vida puede existir e interactuar tanto en entornos de superficie como en el subsuelo profundo. El CAB tiene los medios, las instalaciones, los científicos y un magnífico centro para abordar y contribuir a los principales retos de la Astrobiología en el futuro cercano.

 

Más información en: https://www.liebertpub.com/toc/ast/20/9

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